La música
explotaba mis oídos, las luces alternaban su intermitencia con la canción, dejé
el vaso en la barra y me acerque a mi grupo de amigos.
-
¡Dale
baila! – me tomó de la mano y me dio media vuelta, no soy realmente de hacer
esto, me desconozco
-
¿Le
vas a hablar? – me preguntó mi mejor amiga, mientras se movía con la canción
-
No
creo – grité sobre el ruido y lo observé con sus amigos, tan sumido en su mundo,
en su gente – Es ir a pasar vergüenza ¡Mirame! – grité y me señalé
-
Te
estoy mirando y no te va a rechazar, creeme que no va a tan estúpido
Sonreí al
sentir ese apoyo que viene con la amistad, pero no podría conseguirlo.
-
¿Vamos
a la barra? – pregunta una amiga
-
Pero
si vengo de ahí – le digo mientras me muevo un poco con el tema
-
No,
a esa barra – señala la que se encontraba él - ¡dale!
-
¡No!
no puedo – me freno en seco y clavo el taco en el piso – no lo voy a hacer
-
Lo
vas a hacer – me agarro con fuerza la muñeca y comenzó a caminar
Se me nublo
la mente y no era por causa del alcohol, intente recordar cómo poner un pie
delante de el otro para poder caminar y cuando alcé la vista, estaba entre él y
todos sus amigos.
-
Permiso
chicos – grito mi amiga y cruzo por el medio
La odie
mentalmente pero levante la mirada y la conecté por un segundo con él, le
sonreí y este hizo lo mismo.
-
Hola
chicas – habló uno de ese grupo
Hicimos
caso omiso y seguimos hasta la barra, no podía recordar cómo se hablaba hasta
que me preguntaron que quería
-
Agua
– respondí con la boca seca
-
¿Agua?
-
Si
– lo fulminé con la mirada y gire intentando ser disimulada
Ahí estaba
parado mientras todos bailaban con un vaso en la mano e intentando mezclarse
con el grupo, pero estaba claro que ese no era su ambiente. Una mano en mi
brazo me distrae y me entregan la
botella, pago mientras la abro desesperada, tomo apurada, necesito algo fresco
en mi cuerpo.
-
Vamos
a pasar devuelta
-
No,
por favor – la agarro yo del brazo – no voy a poder hacerlo devuelta
-
¿Vos
te fijaste como te miro no? le gustaste
-
Mentira
-
Verdad
-
Mentira
– volví a tomar apurada
Y en cuanto
baje la guardia ya la tenía tironeando de mí para pasar nuevamente.
Intente
moverme con la canción sin parecer estúpida, me perdí en sus ojos.
-
Sos
muy linda – se escapo de su boca
Perdí la
capacidad de respirar y hablar al mismo tiempo, me limite a sonreírle y
acercarme.
-
Gracias
– respondí y me quede observándolo, era lo único que podía hacer, estaba
encandilada por completo
-
¿Cómo
te llamas? – pregunto y me ofreció de su vaso
-
Marie.
¿Vos? – ya sabía cómo se llamaba, cuantos años tenía, de donde era y quienes
eran uno y cada uno de sus amigos
-
Alex.
Me pareces conocida de algún lado
-
No
creo, no frecuentamos la misma gente
Cuando intento reconectarme con el exterior
descubro que todas mis amigas estaban con su grupo, no sabía si quería
desaparecer de la vida debido a que todas pensaban lo mismo: “lo hizo”.
Sentí una
mano en la cintura y era mi mejor amiga intentando bailar conmigo <por favor
no me hagas perder la dignidad a este nivel > por más que me guste bailar,
no estaba al nivel de ella claramente. Intente olvidar quienes nos rodeaban y
bailamos un poco, podía sentir su mirada sobre mi cuerpo, penetrante, oscura,
me estaba analizando.
Me separe
un poco y me acerque disimuladamente a él - ¿Vos no bailas? – pregunté mientras
tomaba de mi agua.
-
No
es lo mío, claramente – se acomodo un poco mejor para que todos pudiesen entrar
en la ronda – Pero veo que lo tuyo sí, me gusta como bailas
-
¿Yo?
No claramente, no bailo, solo lo hago por mis amigas – asumo que mi cara esta
bordo como top
-
A
mí me gusto como lo hacías – se acercó y yo tragué al sentir su mano helada por
el vaso en contacto con mi nuca que hervía.
-
Gracias,
creo - vacilo y apoyo mi mano en su
brazo
Pierdo el
campo de visión completamente y solo me dedico a la perfección de su rostro, le
toco el pelo de la nuca, alza una ceja y me besa.