miércoles, 22 de julio de 2015

V

La música explotaba mis oídos, las luces alternaban su intermitencia con la canción, dejé el vaso en la barra y me acerque a mi grupo de amigos.
-          ¡Dale baila! – me tomó de la mano y me dio media vuelta, no soy realmente de hacer esto, me desconozco
-          ¿Le vas a hablar? – me preguntó mi mejor amiga, mientras se movía con la canción
-          No creo – grité sobre el ruido y lo observé con sus amigos, tan sumido en su mundo, en su gente – Es ir a pasar vergüenza ¡Mirame! – grité y me señalé
-          Te estoy mirando y no te va a rechazar, creeme que no va a tan estúpido

Sonreí al sentir ese apoyo que viene con la amistad, pero no podría conseguirlo.

-          ¿Vamos a la barra? – pregunta una amiga
-          Pero si vengo de ahí – le digo mientras me muevo un poco con el tema
-          No, a esa barra – señala la que se encontraba él - ¡dale!
-          ¡No! no puedo – me freno en seco y clavo el taco en el piso – no lo voy a hacer
-          Lo vas a hacer – me agarro con fuerza la muñeca y comenzó a caminar

Se me nublo la mente y no era por causa del alcohol, intente recordar cómo poner un pie delante de el otro para poder caminar y cuando alcé la vista, estaba entre él y todos sus amigos.
-          Permiso chicos – grito mi amiga y cruzo por el medio
La odie mentalmente pero levante la mirada y la conecté por un segundo con él, le sonreí y este hizo lo mismo.
-          Hola chicas – habló uno de ese grupo
Hicimos caso omiso y seguimos hasta la barra, no podía recordar cómo se hablaba hasta que me preguntaron que quería
-          Agua – respondí con la boca seca
-          ¿Agua?
-          Si – lo fulminé con la mirada y gire intentando ser disimulada
Ahí estaba parado mientras todos bailaban con un vaso en la mano e intentando mezclarse con el grupo, pero estaba claro que ese no era su ambiente. Una mano en mi brazo me distrae y  me entregan la botella, pago mientras la abro desesperada, tomo apurada, necesito algo fresco en mi cuerpo.
-          Vamos a pasar devuelta
-          No, por favor – la agarro yo del brazo – no voy a poder hacerlo devuelta
-          ¿Vos te fijaste como te miro no? le gustaste
-          Mentira
-          Verdad
-          Mentira – volví a tomar apurada
Y en cuanto baje la guardia ya la tenía tironeando de mí para pasar nuevamente.
Intente moverme con la canción sin parecer estúpida, me perdí en sus ojos.
-          Sos muy linda – se escapo de su boca
Perdí la capacidad de respirar y hablar al mismo tiempo, me limite a sonreírle y acercarme.
-          Gracias – respondí y me quede observándolo, era lo único que podía hacer, estaba encandilada por completo
-          ¿Cómo te llamas? – pregunto y me ofreció de su vaso
-          Marie. ¿Vos? – ya sabía cómo se llamaba, cuantos años tenía, de donde era y quienes eran uno y cada uno de sus amigos
-          Alex. Me pareces conocida de algún lado
-          No creo, no frecuentamos la misma gente  
 Cuando intento reconectarme con el exterior descubro que todas mis amigas estaban con su grupo, no sabía si quería desaparecer de la vida debido a que todas pensaban lo mismo: “lo hizo”.
Sentí una mano en la cintura y era mi mejor amiga intentando bailar conmigo <por favor no me hagas perder la dignidad a este nivel > por más que me guste bailar, no estaba al nivel de ella claramente. Intente olvidar quienes nos rodeaban y bailamos un poco, podía sentir su mirada sobre mi cuerpo, penetrante, oscura, me estaba analizando.
Me separe un poco y me acerque disimuladamente a él - ¿Vos no bailas? – pregunté mientras tomaba de mi agua.
-          No es lo mío, claramente – se acomodo un poco mejor para que todos pudiesen entrar en la ronda – Pero veo que lo tuyo sí, me gusta como bailas
-          ¿Yo? No claramente, no bailo, solo lo hago por mis amigas – asumo que mi cara esta bordo como top
-          A mí me gusto como lo hacías – se acercó y yo tragué al sentir su mano helada por el vaso en contacto con mi nuca que hervía.
-          Gracias, creo -  vacilo y apoyo mi mano en su brazo
Pierdo el campo de visión completamente y solo me dedico a la perfección de su rostro, le toco el pelo de la nuca, alza una ceja y me besa.